Evaluación de una inversión empresarial

Cómo evalúan los directivos una inversión empresarial

Hacer una inversión empresarial es una decisión de grandes repercusiones que los directivos no realizan por mera intuición. Podemos estar hablando de distintos aspectos: por ejemplo, financiar una nueva línea de negocio dentro de una empresa ya existente, comprar una empresa o simplemente adquirir participaciones en otro negocio.

Sea cual sea la situación, toda inversión empresarial está sujeta a riesgos, aunque también a oportunidades. Los líderes de un negocio deben evaluar de la forma más objetiva posible las ventajas e inconvenientes de la operación a partir de un análisis claro que permita detectar y prever los posibles beneficios y las ventajas competitivas que supondría.

No olvidemos tampoco la diferencia entre inversión y gasto. Como emprendedor o líder empresarial es determinante que se pueda tener claro este punto antes de llevar a cabo cualquier tipo de operación.

En el artículo de hoy hablaremos sobre cómo valorar una inversión en una empresa y qué factores suelen tener en cuenta los equipos directivos, así como los métodos de evaluación de inversiones que normalmente se tienen en cuenta. Todos estos aspectos forman parte esencial del reconocido Master Executive MBA en Valencia que ofrece la Cámara de Comercio que busca mejorar las habilidades de análisis y rigor profesional en el proceso de toma de decisiones.

¿Cómo se valora una inversión empresarial?

La valoración de una posible inversión se realiza atendiendo al rendimiento o ROI esperado y si compensa o no el capital invertido y el nivel de riesgo que la empresa puede asumir. Es decir, no se trata únicamente de calcular el coste que supondrá la inversión, sino que hay que evaluar detenidamente si dicha inversión tiene sentido a largo plazo y cuánto tiempo tardará en generar beneficios y qué beneficios se prevén.

Desde esta perspectiva, los directivos de una empresa van a valorar la decisión desde diferentes enfoques:

  • Cualitativo: ¿se trata de una inversión idónea, que aportará ventajas a la empresa y encaja dentro de la estrategia empresarial? ¿se está teniendo en cuenta el entorno de mercado y las tendencias?
  • Cuantitativo: ¿cuáles son los indicadores financieros y previsiones que hacen que dicha inversión empresarial resulte rentable?

Una vez se han valorado los elementos cualitativos y cuantitativos, la dirección aprobará que se realice la inversión o no.

Cómo se valora una inversión empresarial

¿Qué elementos se deben evaluar al invertir en una empresa?

Hay diferentes factores que pueden ser enormemente significativos a la hora de valorar si una inversión es o no conveniente. No se trata únicamente de conocer los ratios financieros de la empresa, sino que se debe hacer una valoración global, especialmente si hablamos de comprar una empresa en su totalidad o adquirir participaciones.

En este sentido, se puede aprobar una inversión estratégica en una empresa, pero limitar el presupuesto, ya que hay que tener en cuenta también el nivel de riesgo y el coste de oportunidad que supondría dedicar recursos a dicho proyecto.

Veamos algunos elementos que hay que tener en cuenta cuando hablamos de adquisición de negocios o participaciones.

1. Equipo directivo

¿Quién dirige la empresa y cuál va a ser el resultado después de que se haya llevado a cabo la adquisición? Un equipo directivo puede ser un argumento poderoso a la hora de realizar una inversión en una empresa. Si hay personas solventes, que han conseguido excelentes resultados con un proyecto, quizás sea interesante convertirlos en directivos y que sigan gestionando dicho proyecto, pero dentro del grupo empresarial.

Éste no es el caso en todas las adquisiciones, ya que hay operaciones en las que se incorporan los recursos de la empresa que se ha adquirido e incluso se pierde la marca o se hace una reestructuración de personal.

2. Modelo de negocio

Una inversión empresarial requiere tener en cuenta el modelo de negocio o proyecto en el que se está invirtiendo. ¿Es sostenible a largo plazo? ¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades? ¿De dónde viene su flujo de caja? ¿Cuál es su nivel de escalabilidad? Se trata de muchas preguntas que hay que responder, de cara a evaluar convenientemente el riesgo, especialmente si hablamos de negocios que llevan años funcionando.

3. Solvencia

Un aspecto fundamental es evaluar la solvencia de la empresa en la que queremos invertir.

Antes de tomar una decisión hay que tener en cuenta aspectos como el fondo de maniobra disponible, la capacidad de la empresa para generar flujo de caja, cuál ha sido la evolución de sus ventas en el último año, los márgenes de explotación e incluso su nivel de endeudamiento, ya que no toda buena idea de negocio necesariamente puede cubrir un proyecto que ha acumulado un exceso de deuda, o no siempre es compatible con los objetivos financieros de la empresa.

Métodos para evaluar una inversión en un proyecto empresarial

Existe una serie de herramientas financieras de uso habitual entre los directivos y líderes empresariales para evaluar la rentabilidad que generará una inversión. Estos métodos pueden dividirse en dos grupos:

1. Métodos dinámicos

Se trata de aquellos métodos que tienen en cuenta el cambio de valor del dinero a lo largo del tiempo. En estos métodos se descuentan los flujos de caja que habrá en el futuro y se comparan con la inversión que se hizo al inicio.

Uno de los métodos más utilizados es el Valor Actual Neto (VAN). Este sistema calcula cuánto valor genera una inversión teniendo en cuenta tanto los flujos de caja futuros como el valor del dinero en el tiempo. Por ejemplo, si una empresa invierte 200.000 euros en una nueva maquinaria y espera obtener 60.000 euros anuales durante cinco años, el VAN descuenta esos ingresos futuros a su valor actual.

Si el resultado es positivo, significa que la inversión generará más valor que lo que se ha invertido, pero si el VAN es negativo, la inversión sería descartable.

Otro de los métodos utilizados es el TIR (Tasa Interna de Rentabilidad), donde se calcula la rentabilidad anual esperada del proyecto y se compara con la rentabilidad mínima que exige la empresa. Si el TIR es más alto que el coste del capital, la inversión se puede realizar.

Métodos para evaluar una inversión de un proyecto empresarial

2. Métodos estáticos

En los métodos estáticos no se considera el valor temporal del dinero, por lo que suelen ser más sencillos de calcular, aunque menos precisos.

Uno de los métodos para evaluar la rentabilidad de una inversión es el Payback (plazo de recuperación), donde se calcula cuánto tiempo tardará la empresa en recuperar la inversión inicial mediante los flujos de caja generados. Es decir, si una inversión tiene un coste de 50.000 euros y genera 5.000 euros netos al mes, se habrá recuperado en el plazo de 10 meses, por lo que ese es el riesgo financiero que se asume.

Otro método estático que se usa es el de la rentabilidad contable, donde se compara el beneficio medio esperado con la inversión realizada. En este caso no se consideran los flujos de caja reales, sino el beneficio contable, por lo que es un método que tiende a ser mucho más impreciso.

Por ejemplo, si una inversión de una nueva línea de negocio requiere invertir 100.000 euros, y se obtiene una rentabilidad contable media de 15.000 euros, significa que la rentabilidad contable sería del 15% anual. Si dicha cifra se encuentra en los parámetros que la empresa se puede permitir, entonces sí se podría adoptar una decisión favorable.

Generalmente estos métodos no son excluyentes y se utilizan múltiples indicadores para evaluar la decisión con mayores garantías. Te invitamos a considerar los diferentes métodos de evaluación de las inversiones empresariales así como la gestión del riesgo financiero para propiciar la toma de decisiones más óptimas y rentables para tu negocio.