Jobs to be done qué es

¿En qué consiste la Teoría de los Trabajos por Hacer?

Corría el año 2005 cuando Clayton Christensen, conocido por sus estudios en innovación y profesor de Administración en Harvard Business School, utilizaba por primera vez el término “trabajos por hacer” Un artículo titulado Marketing Malpractice: The Cause and the Cure, donde ésta eminencia reflexionaba sobre por qué el 90% de los nuevos productos que se lanzaban al mercado fracasaban sin remedio, fue el culpable de todo.

Varios años antes, en 1997, intrigado por lo que realmente significaba innovar escribió el libro “The Innovators Dilemma”, un ensayo en el que veíamos cómo el profesor se preocupaba por el mercado y el falso impacto que tenían los productos sobre un consumidor que no se animaba a probar cosas nuevas. ¿Cuál era el fallo? ¿Qué es lo que el fabricante estaba haciendo mal?

Teoría de los Trabajos por Hacer, el inicio de una nueva filosofía

La teoría de los Trabajos por Hacer o Jobs to be Done no solo ha llegado hasta nuestros días sino que se ha convertido en una forma de entender cómo funciona el mercado y por qué el consumidor responde así a los nuevos productos. Entendemos a partir del término que el usuario compra bienes porque tiene una necesidad que satisfacer.

Para ese trabajo (calmar su deseo) contratan un determinado servicio (el producto que en ese momento necesitamos) y realizan la tarea que tanta preocupación y/o angustia les había generado en una primera instancia. Esta teoría, un clásico aplicado a las nuevas metodologías de consumo, sigue vigente y dando muy buenos resultados.

Esquema teoría Trabajos por hacer - Jobs to be done

Trabajos por Hacer en el mundo real, una teoría más allá de las empresas

Aunque Christensen basó todo su estudio en las empresas y su forma de fracasar ante el lanzamiento de los nuevos productos, la teoría de los Trabajos por Hacer también se puede aplicar al mundo real y hacer uso de ella en esas actividades cotidianas que cumplen con una necesidad inmediata. A continuación te dejamos con tres ejemplos:

Conectar trabajadores en remoto

El teletrabajo es una realidad que existe desde hace años pero ahora, con la crisis sanitaria, hemos visto mejor que nunca la necesidad que hay de estar comunicado con el otro a distancia y la manera en que ayuda a los equipos. Herramientas para conectar a los empleados en remoto cumplen con una de esas necesidades del TPH.

Zoom es un programa de videoconferencias que ha pegado fuerte en el mercado. En activo desde hace años (se fundó en 2012) ha estado a la sombra de otros como Skype durante mucho tiempo pero ahora parece que vuelve a resurgir. Ideal para temporizar reuniones son varias las empresas que se pasaron a él. ¿Lo tienes tú ya?

Seguridad para pagos en línea

¿Quién no compra hoy por Internet? Desde reservar un billete de avión hasta pedir pizza para que te la traigan a casa son acciones que están vinculadas con la venta online y la necesidad de que haya alguien que haga el trabajo por nosotros. A razón de las estafas y ante el deseo de poder abonar las cantidades de forma segura, los pagos en línea se han afianzado como nunca antes.

Paypal, aunque actualmente existen otros muchos métodos de pago, se ha posicionado como la mejor opción para hacer pagos online de forma segura y actualmente domina todo un mundo relacionado con las transiciones. Con la posibilidad de ingresar dinero en el extranjero sin ninguna comisión cada vez son más las personas que confían en su buena eficacia. ¿Eres tú una de ellas?

Zapatillas Nike

Con vidas cada vez más sedentarias y expuestas a nuevas enfermedades, marcas como Nike se han puesto metas que poco a poco van cumpliendo. Las zapatillas, hechas para la actividad runner y sus rutinas, se han convertido en un elemento esencial en nuestro día a día y ahora, todo el que quiere moverse tiene un par de ellas.

Con las deportivas se vuelve a poner vigente la teoría de los Trabajos por Hacer y cómo las firmas se mantienen alerta de lo que necesitan las personas para cumplir determinados objetivos inmediatos. Aquí, moverse y hacer ejercicio físico son los “empleos” y las zapatillas el elemento que permite su realización.

La teoría de Trabajos por Hacer como innovación en el lugar de trabajo

La teoría de los Trabajos por Hacer tiene muchas lecturas diferentes. En el ámbito empresarial solemos relacionarla con el comportamiento de los consumidores en relación a sus hábitos de compra y el lugar en el que viven pero también existe su implementación para fomentar la innovación en el lugar de trabajo.

Si queremos que los trabajadores innoven y aporten creatividad al espacio en el que hacen su labor cada día tenemos que facilitar ciertos aspectos y promover todas las instancias para ello. A pesar de que en un primer momento parece imposible, con empeño y una buena organización seremos capaces de cualquier cosa. A continuación, te dejamos algunas recomendaciones.

8 Ideas para aplicar la teoría de trabajos por hacer a la empresa y generar innovación

Habilitar una caja de ideas

¿Has oído alguna vez hablar del brainstorming? Las tormentas de ideas llegaron a las empresas con el objetivo de fomentar la creatividad a los empleados y darles voz ante el proyecto para el que estaban trabajando. Colocar una caja (de cartón, de madera, de metal) en tu oficina es una bonita iniciativa para todos. ¡Déjate sorprender por el equipo!

Renovar el espacio de trabajo

Son muchas las empresas que no tienen en cuenta la importancia del espacio donde se trabaja día y noche. Renovar ese sitio al que vas cada mañana no solo aporta más luz a las horas que allí pasas sino que puede despertar el entusiasmo de aquellos que sacan todo el proyecto adelante. Si quieres que las personas vayan motivadas al lugar, ¿por qué no pones de tu parte para que esto ocurra?

Ayuda a los trabajadores “a escapar”

Todas las empresas tienen eventos puntuales que se celebran por temporadas. Desde la fiesta de fin de año hasta el famoso aniversario donde se habla de los logros, hay un abanico en el que podamos elegir sin embargo, uno de los Trabajos por Hacer es llevar este punto a lo cotidiano del día.

Reuniones al aire libre, horas de paseo (dentro de la jornada laboral) o colocar pequeñas recreativas en la zona de trabajo pueden ser buenas iniciativas para que los empleados escapen de la rutina y vuelvan, aunque sea gracias a haber desconectado unas horas, con mucha más fuerza y ganas de asumir nuevos retos.

Comprender las ideas

Cuando damos vía libre a los empleados para que exponga sus ideas (la caja del primer punto del artículo) debemos asumir que no todas van a ser buenas iniciativas. Como líder de equipo y/o departamento hay que estar preparado para aquellas que no gustan y tomarlas con filosofía. Recompensa las posibles y trata modificar las que no valen tanto.

Promover la rotación de roles

Uno de los Trabajos por Hacer que deberían mirar todas las empresas es la rotación de roles y cómo ésta fomenta la implicación de los empleados. Estar “en los zapatos” de los creadores por un día y que éstos caminen sobre el suelo de los que sacan el proyecto adelante puede ser la mejor manera de comprender al otro. ¿Hacemos la prueba?

Eventos de innovación

Si quieres que el equipo innove en la zona de trabajo nada mejor que integrarlos en grupos que potencien esto mismo. Acudir a ferias, congresos o fiestas donde se vea la importancia de esta materia en el ámbito laboral es la mejor forma de motivar al trabajador de la manera en la que estás pensando. ¡No dejes pasar esta oportunidad!

Buscar rostros positivos

En todos los equipos de trabajo tenemos diferentes perfiles de empleado. Poner en contacto aquellas personas que son positivas y que llegan a la oficina con mucho entusiasmo es una manera de invertir en nuestro propio beneficio. Mientras más miembros con ganas haya relacionados entre sí, y tener en cuenta este aspecto en el momento de contratar al empleado adecuado,  mayor será la posibilidad de aumentar las ventas.

Innovación como parte del plan

Vincular la innovación con la productividad u operación del negocio es la forma más directa de hacer ver a los empleados la importancia que ésta tiene para que los objetivos se cumplan por encima de las expectativas. La información, que tiene que estar al uso de todos los miembros, es lo que nos hace tener una visión mucho más clara del plan.

Como vemos, la teoría de los Trabajos por Hacer tiene mucho que aportar a las empresas así como a los propios empleados. Negocios son los que nos han facilitado la tarea de aquellos tres ejemplos en la vida cotidiana y, aunque nos hemos centrado en estos, existen muchos otros de los que podríamos hablar. ¿A qué esperas para aplicar la teoría Jobs To Be Done a tu rutina?

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