Sostenibilidad Empresarial

Sostenibilidad empresarial: qué es y cómo implementarla

Todo lo que hacemos tiene un impacto en este mundo, también aquellas decisiones que tomamos como líderes de un negocio. Por ello, los empresarios deben esforzarse para garantizar que este impacto resulte sostenible con las personas y con el medio que nos rodea.

Esta es la meta que persigue la sostenibilidad empresarial, un concepto que va a cobrar un protagonismo creciente durante los próximos años, tal y como exige la legislación de la Unión Europea como parte de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La sostenibilidad empresarial no es una opción, sino un deber firme que es imprescindible asumir para asegurar un futuro responsable para todos nosotros. Porque cumplir con las necesidades y los objetivos actuales no tiene que implicar poner en riesgo los de las próximas generaciones. Es posible maximizar beneficios respetando el ecosistema, la sociedad y la economía en su conjunto.

En este artículo, ahondamos en la definición de sostenibilidad empresarial, sus beneficios y cómo comprometerte con ella en tu propio negocio para marcar la diferencia en el mercado y hacer que tu empresa perdure en el tiempo.

¿Qué es la sostenibilidad empresarial?

La sostenibilidad empresarial o corporativa busca crear valor y hacer negocios a la vez que vela por la adecuada salud ambiental, social y económica a largo plazo. Se trata de tomar decisiones estratégicas que no solo beneficien los resultados de la corporación, sino que también contribuyan positivamente al planeta y sus habitantes.

En otras palabras, la sostenibilidad corporativa consiste en equilibrar los factores económicos, ambientales y sociales para que las empresas puedan operar indefinidamente sin agotar los recursos naturales y sin explotar a las personas.

Sobra recordar que los recursos de la Tierra son finitos y, si no ponemos remedio entre todos, el futuro que nos espera no resultará para nada halagüeño. En respuesta, la sostenibilidad empresarial frena el uso excesivo de estos recursos e incita a operar de forma responsable, evaluando y asumiendo los efectos que las acciones del negocio suponen para el bienestar social y ambiental.

En definitiva, las corporaciones sostenibles tienen claro que el éxito empresarial ya no se mide solo por los beneficios económicos obtenidos, sino, además, por su talento para aportar al planeta y operar de la forma menos agresiva posible con el entorno.

Como hemos dicho, la sostenibilidad empresarial se vertebra en torno a tres pilares clave. Los vemos en detalle.

  • Ambiental: Refleja el compromiso de una empresa de minimizar los residuos y su huella de carbono en el medio ambiente. Conlleva la adopción de prácticas ecológicas con las que reducir el impacto negativo sobre el ecosistema, como la minimización de residuos, la gestión eficiente de los recursos y la reducción de emisiones contaminantes.
  • Social: Aborda la responsabilidad ética de las empresas de garantizar que sus operaciones tengan un impacto positivo y empoderador en la sociedad en general. Se trata de equilibrar las necesidades del individuo con las necesidades del grupo. Esto implica respetar los derechos humanos, garantizar condiciones de trabajo justas, fomentar un ambiente laboral saludable, promover la diversidad o participar en iniciativas que promuevan la cultura y el bienestar locales. Todo ello con el fin de frenar la pobreza, el desempleo o las enfermedades.
  • Económica: Un negocio sostenible a nivel económico propone una distribución equitativa y una asignación eficiente de los recursos. Es capaz de prosperar y lograr la estabilidad financiera a largo plazo sin comprometer su responsabilidad ambiental y social, generando oportunidades que beneficien no tanto a la empresa como a la sociedad a través de la creación de empleo, el acceso a recursos y las oportunidades de crecimiento.

Pilares clave de la sostenibilidad empresarial

La combinación de estos tres pilares conforma la visión holística característica de la sostenibilidad corporativa, que busca alcanzar el equilibrio entre ellas.

¿Por qué es importante la sostenibilidad corporativa?

Ya tienes claro que el objetivo de la sostenibilidad empresarial es minimizar el impacto negativo y maximizar el positivo, priorizando el crecimiento a largo plazo a través de métodos sostenibles en lugar de centrarse en ganancias financieras a corto plazo.

Pero, ¿qué implica realmente para un negocio adoptar el modelo de crecimiento sostenible?

Reducción del impacto ambiental

El cambio climático, la contaminación del entorno natural, la pérdida de biodiversidad y otros problemas ambientales afectan cada vez más a las empresas y sus operaciones. De hecho, tal y como afirmó el Foro Económico Mundial en su informe en inglés de Global Risks 2024, 5 de los 10 mayores riesgos globales para la humanidad en la próxima década serán ambientales.

Estos riesgos ambientales afectarán el clima y, a su vez, a las cadenas de suministro, el acceso a los recursos y la rentabilidad de los negocios, entre otros aspectos.

Planificar una estrategia de sostenibilidad empresarial con acciones y metas claras supone un beneficio ambiental para el planeta, al reducir las amenazas dañinas y prolongar la longevidad del planeta. Pero, del mismo modo, ayuda a que las empresas puedan ser más resilientes y competitivas para seguir avanzando hacia adelante.

Ahorro de costes

La producción y venta, ya sea de bienes o servicios, implica costes energéticos para las empresas. De no integrar prácticas sostenibles, el precio de esta energía resulta totalmente impredecible, con la inestabilidad que esto provoca para los empresarios.

Al activar medidas de eficiencia en todos los aspectos y etapas de la actividad empresarial (como reducir el consumo de agua y luz, optimizar el uso de materias primas, reducir los desperdicios, perfeccionar los procesos de fabricación o mejorar la logística), los costes operativos se reducen y, en consecuencia, mejora el desempeño financiero.

Aumento de la retención del talento

Trabajar en una empresa que comparte sus mismos valores es fundamental para muchos profesionales hoy en día, en especial entre las nuevas generaciones. Así lo reveló en el año 2021 el estudio de IBM Sustainability at a turning point:

  • 1 de cada 4 encuestados afirmó que estaba buscando un trabajo que se ajustara mejor a sus valores, la misma proporción que dijo que estaba buscando un aumento salarial o un ascenso.
  • El 69% de la fuerza laboral dice que es más probable que acepten un trabajo en una organización que consideren ambientalmente sostenible.
  • 7 de cada 10 trabajadores dicen que es más probable que permanezcan con un empleador que tiene una buena reputación en sustentabilidad ambiental.

Estos datos ponen de manifiesto que las empresas centradas en la sostenibilidad y la responsabilidad social están mejor posicionadas ante la fuerza laboral. Además, son capaces de atraer a nuevos empleados y mejorar la retención del talento que busca mantener es motivación intrínseca de estar aportando al mundo.

Y no olvidemos que un equipo motivado es la base para aumentar la productividad y favorecer la rentabilidad de un negocio.

Fomento de la innovación

La sostenibilidad empresarial estimula la innovación dentro de las organizaciones. Tener que operar de una forma respetuosa, frenando el impacto ambiental y social a la vez que se satisfacen las necesidades cambiantes de la sociedad, pasa por buscar soluciones innovadoras.

Algunas de ellas pueden ser desarrollar materiales reciclables, adoptar tecnologías más limpias o rediseñar productos, procesos o sistemas para adaptarse a nuevas formas de hacer las cosas.

Aumento de clientes leales

¿Sabías que el 80% de los consumidores españoles no dudaría en pagar más por un producto o servicio más sostenible que ayude a reducir su impacto en el medio ambiente?

Está claro que los consumidores actuales, sobre todo los nacidos a finales de los 90 (generación Z) son más conscientes del medio ambiente que en el pasado. Y en su proceso de decisión de compra consideran el impacto social y ambiental que implica su gesto.

Por este motivo, es más probable que confíen en empresas que apuestan por la sostenibilidad, marcas que prioricen la reducción de las emisiones de carbono en su negocio y cadena de suministro.

Tanto es así que, según el índice Kantar Sustainability BrandZ publicado en 2022, las marcas más sostenibles aumentaron su valor en un 31% en comparación con el periodo anterior, por delante de las 100 marcas más valiosas a nivel global.

En definitiva, poner en marcha medidas de sostenibilidad empresarial ayuda a mejorar la reputación de la marca, ampliar la base de clientes y favorecer el compromiso de los existentes, dado que los consumidores tienden a ser más leales a las marcas que comparten sus valores.

Beneficios fiscales y atracción de inversores

Con una creciente concienciación sobre la sostenibilidad empresarial, un negocio que apuesta por ella resulta especialmente atractivo para accionistas e inversores. El hecho de incorporar estas prácticas sostenibles en los procesos productivos y operaciones comerciales, puede llamar la atención y generar oportunidades de inversión que impulsen el crecimiento económico.

Por otro lado, tampoco podemos olvidar que el uso de energías renovables, la reducción de la dependencia energética exterior y la adopción de otras prácticas empresariales respetuosas con el medio ambiente aumentan las posibilidades de obtener diferentes beneficios fiscales y económicos para las empresas.

¿Cómo implementar la sostenibilidad empresarial?

La realidad es que virar hacia un negocio sostenible puede resultar complejo porque requiere la implicación de todas las áreas del negocio y el compromiso de la dirección. A pesar de ello, resulta vital para que las organizaciones sobrevivan en el mercado actual. ¿Por dónde empezar?

1. Compromiso desde arriba: Los líderes deben establecer la sostenibilidad como un eje vertebrador en la toma de decisiones. Del mismo modo, es importante crear una cultura empresarial en la que el personal esté concienciado y capacitado para impulsar esta mejora continua hacia prácticas sostenibles.

2. Análisis previo: Evaluar la situación actual en cuanto a prácticas sostenibles (ambientales, sociales y económicas) que está llevando a cabo la corporación para marcar el punto inicial. Dicho de otro modo, se debe identificar qué partes del negocio se pueden mejorar y qué operaciones se pueden ejecutar de manera más eficiente.

3. Comunicación y sensibilización: Informar y educar a los empleados, proveedores, clientes y otros grupos de interés sobre la importancia de la sostenibilidad y cómo la empresa contribuye a ella.

4. Innovación: Abarca desde simples cambios de procesos hasta la implantación de tecnologías que podrían ayudar a maximizar los recursos y es la llave para conseguir que el negocio sea sostenible.

5. Fijación de objetivos: Una vez reconocidos los espacios de mejora, es necesario establecer objetivos de sostenibilidad claros y medibles en los que la empresa pueda trabajar. Estos pueden incluir desde reducir las emisiones de carbono, hasta implementar la gestión de residuos, adquirir materiales de forma responsable, aliarse con proveedores locales o utilizar paneles solares para las instalaciones de producción, entre muchos otros.

6. Desarrollo del plan de acción y monitorización: Con los objetivos sobre la mesa, es el momento de diseñar un plan detallado que describa cómo alcanzar las metas establecidas. Dicho plan debe incluir, más allá de las estrategias y acciones concretos, mecanismos de monitorización y evaluación para medir el grado en que se están logrando los objetivos de sostenibilidad para identificar áreas de mejora y ajustar el plan en consecuencia.

3 ejemplos de empresas sostenibles

Miles de empresas en todo el mundo ya han activado cambios significativos hacia la sostenibilidad. Vamos a ver tres casos concretos que ya han contribuido con su pequeño grano de arena a luchar por un mañana para todos.

Ejemplos de sostenibilidad empresarial

Lego

La célebre compañía danesa de bloques de construcción ha dado pasos de gigante hacia la sostenibilidad empresarial. Conscientes de que su producto está fabricado en plástico, buscan soluciones para fabricar sus ladrillos con materiales más sostenibles a partir de 2032. Ya han comenzado a comercializar algunos bloques y elementos de Lego elaborados con materiales reciclados y renovables como caña de azúcar, encimeras de cocina recicladas o redes de pesca.

Asimismo, están trabajando en ofrecer un embalaje más sostenible, introduciendo bolsas de papel que se prevé sustituyan por completo a las de plástico en 2026.

Microsoft

La multinacional tecnológica ha logrado grandes avances en materia de sostenibilidad en los últimos años. En 2020 anunció su objetivo de dejar de emitir carbono a la atmósfera y producir cero residuos para 2030.

La reposición de agua es otro pilar clave de su objetivo para 2030 y desde el inicio del programa, ya han contratado beneficios de reposición volumétrica de agua por un total de 61,7 millones de m3, cantidad suficiente para llenar más de 24.000 piscinas olímpicas.

Bosch

Uno de los grupos líder del mundo en tecnología y electrodomésticos, con sello español, también ha hecho de la sostenibilidad empresarial su bandera. De hecho, se convirtió en una de las primeras grandes empresas industriales que alcanzó la neutralidad en CO₂ en sus 400 localizaciones en 2020.

Lo logró aumentando la eficiencia energética, apostando por energía procedente de fuentes renovables, comprando electricidad verde, compensando las emisiones inevitables de CO₂ y financiando proyectos ambientales que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero.

Desde el Máster en Administración de Empresas que se imparte en la Escuela de Negocios en Valencia, mantenemos nuestro compromiso con la educación de líderes preparados para gestionar empresas responsables con la sociedad y el planeta, porque es la única vía para asegurar un futuro sostenible.