Business Intelligence

Business Intelligence: definición, herramientas y oportunidades

Vivimos en la era de los datos. Para que te hagas una idea, cada minuto se publican 360.000 tweets en la red social X y 694.000 reels en Instagram —lo que equivale a más de 40 años de contenido audiovisual en streaming—, según el informe Data Never Sleeps 2023 de Domo.

Y este ritmo imparable se ha visto multiplicado por la irrupción de la Inteligencia Artificial, una tecnología capaz de generar imágenes, textos y vídeos a una velocidad de vértigo.

Toda esta información es una verdadera mina de oro para las empresas. Pero sería imposible procesarla sin la ayuda del Business Intelligence o inteligencia de negocios, una disciplina que ya se ha vuelto imprescindible para hacer negocios hoy en día.

Básicamente con la inteligencia de negocios, las empresas pueden generar nuevos conocimientos a partir del conocimiento existente y tomar decisiones de inversión estratégica tanto comerciales o financieras fundamentadas en datos.

Cualquier directivo o futuro líder empresarial debe ser consciente de esta realidad, conocer qué es exactamente el Business Intelligence, qué ofrece y qué herramientas están utilizando las organizaciones modernas. Si no lo tienes claro, desde el MBA en Valencia te lo contamos.

¿Qué es Business Intelligence?

Business Intelligence (BI), también denominado inteligencia de negocios o inteligencia empresarial, se refiere al proceso basado en tecnología que permite recopilar, integrar y analizar datos para presentarlos en forma de información procesable.

El objetivo del Business Intelligence es ayudar a los usuarios finales, como ejecutivos y directivos, a aplicar los datos obtenidos para tomar decisiones empresariales informadas y mejorar así el rendimiento del negocio.

El origen del BI se remonta a la década de 1960 de la mano de Peter Luhn, ingeniero alemán de IBM. Aunque se considera que fue Howard Dresner, futuro analista de Gartner, el primero en utilizar el término en 1989. En aquel entonces el Business Intelligence se circunscribía a la forma en que se compartía información en los negocios entre departamentos y organizaciones.

Sin embargo, no fue hasta la década de los 2000 cuando el BI moderno adquirió todo su significado con el auge de Internet y las nuevas tecnologías que revolucionaron el análisis de datos como el Machine Learning, el Big Data, la minería de datos y, como no, la Inteligencia Artificial. Estas tecnologías hicieron posible no solo recopilar los datos, sino descifrarlos y transformarlos en información tangible.

En definitiva, es la inteligencia de negocios la que hace posible que las empresas se beneficien de los datos. Sin BI, tan solo tendríamos un compendio de datos desordenados, inconexos y sin sentido con los que no sería posible articular ninguna estrategia efectiva.

Ahora gracias al Business Intelligence cualquier empresa tiene a su alcance la posibilidad de recopilar, descifrar y gestionar los datos para utilizarlos en el momento y lugar adecuados.

Oportunidades del Business Intelligence para las empresas

Como ya sabes, la meta del Business Intelligence es mejorar la toma de decisiones en los negocios. Pero su potencial va más allá, abriendo un abanico de posibilidades inmenso que, de hecho, todavía está en desarrollo, al igual que las propias tecnologías de BI.

¿Para qué se utiliza la inteligencia artificial? Lo vemos.

  • Comprender los hábitos de consumo del target de una empresa para ofrecerle productos y servicios que cumplan sus necesidades y expectativas con el consiguiente aumento de la satisfacción del cliente.
  • Gestionar el equipo humano que se encuentra detrás de una empresa y su desempeño para mejorar la productividad.
  • Identificar cuellos de botella y deficiencias en los procesos empresariales de las diferentes áreas (producción, logística, ventas…) para optimizarlos.
  • Realizar un seguimiento de la implementación y ejecución de las estrategias puestas en marcha para evaluar los resultados.
  • Comparar el rendimiento de un tipo de operaciones frente a otras para optimizar las acciones y aumentar la rentabilidad.
  • Identificar tendencias, fluctuaciones del mercado y comprender el entorno en el que opera una organización para generar nuevas oportunidades de negocio y obtener una ventaja competitiva.
  • Agilizar la toma de decisiones inteligentes basadas en información relevante y en tiempo real.

Herramientas de Business Intelligence

La inteligencia de negocio va de la mano del software y la tecnología, pero esto no significa que el BI sea solo una cuestión de informáticos, programadores e ingenieros. Y si bien es cierto que durante años la inteligencia de negocios estuvo reservada a los perfiles informáticos, hoy en día tiende a generalizarse y democratizarse gracias a la expansión de las herramientas de Business Intelligence que hacen posible que todos los perfiles puedan beneficiarse de esta tecnología. Ahora cada empleado puede acceder directamente a datos visuales, dinámicos y comprensibles sin necesidad de intermediarios.

Dicho esto, podemos definir las herramientas de Business Intelligence (BI) como aplicaciones de software que ayudan a recopilar, integrar, analizar y visualizar datos de diversas fuentes.

Lo que hacen estas herramientas es procesar una cantidad de datos colosal y presentarlos en paneles o informes claros. Gracias a esta información, las empresas toman decisiones (operativas, tácticas o estratégicas), identifican tendencias, aumentan la eficiencia operativa y obtienen ventajas competitivas.

Elegir el software de BI adecuado es la base para el éxito de cualquier proceso de inteligencia de negocios. En este sentido, toda herramienta debe cumplir ciertos requisitos. Entre ellos destacan la capacidad de procesamiento potente, la facilidad de uso o la seguridad para garantizar la integridad de los datos, además de ser flexible y escalable para mantenerse al día con las crecientes necesidades de datos de una empresa.

Las herramientas de BI se pueden clasificar de acuerdo a la funcionalidad que cumplen. Se resumen en estas cuatro categorías que, a su vez, engloban los pasos clave para la inteligencia de negocios:

  1. Recopilación: Recordemos que los datos son la materia prima de cualquier proceso de BI. Este tipo de herramientas se utilizan para descubrir y recopilar estos datos procedentes de diversas fuentes, tanto internas como externas. Con ellas se consiguen pronosticar patrones y predecir tendencias. Algunos ejemplos son Tableau y Oracle BI.
  2. Almacenamiento: Históricamente, las grandes empresas tendían a almacenar sus datos en sus propias máquinas locales. Pero los avances en cloud computing ofrecen nuevas posibilidades, con herramientas más eficientes y económicas destinadas al almacenamiento en servidores de la nube. Looker o Qlik Sense son, por ejemplo, softwares empresariales cloud para BI.
  3. Preparación y gestión: Los datos en su estado original son difíciles de utilizar. Deben estar estandarizados y formateados para poder sacar conclusiones. Estas operaciones técnicas se llevan a cabo con herramientas propias que estructuran, organizan, procesan y analizan los datos. En esta categoría se engloban softwares populares como SAP BI o MicroStrategy.
  4. Reporte y visualización: El último paso es reporte de los datos que se lleva a cabo con softwares de visualización. Estas herramientas presentan los datos cifrados en un formato claro y comprensible como gráficos, informes, infografías, paneles, presentaciones visuales o tablas. Microsoft PowerBI o Tableau son algunos ejemplos de este tipo de herramientas de BI.

Desafíos del Business Intelligence

Adoptar herramientas, métodos y procesos de Business Intelligence en la empresa ya no es una opción, sino una obligación para poder continuar compitiendo en un mercado global, digital y dinámico como el actual.

A pesar de ello, la aplicación de este tipo de tecnología no está exenta de dificultades. Hay una serie de retos de los que las organizaciones deben ser conscientes para desarrollar estrategias que ayuden a superarlos.

Complejidad de uso y cambio de dinámicas

Introducir nuevos sistemas de BI, a menudo, requiere de un cambio en los procesos de trabajo y la cultura corporativa. Los empleados necesitan ajustar sus procesos y contar con ciertas habilidades técnicas de gestión digital para incorporar el uso de estas herramientas, y evitar resistencia o confusión.

Sin olvidar que muchas plataformas requieren un nivel avanzado de conocimiento para extraer y analizar datos, lo que puede ralentizar la adopción y su utilización eficaz.

Invertir en programas de formación y en la contratación de perfiles especializados son las claves para asegurar la aceptación y un uso efectivo de las herramientas de BI.

Calidad y fiabilidad de los datos

La utilidad de un sistema de BI es proporcional a la calidad de los datos que analiza. Los errores en la recopilación, limpieza o procesamiento de datos pueden llevar a decisiones basadas en información inexacta o incompleta.

Asimismo, las fuentes de datos heterogéneas, las duplicidades y la falta de estandarización en su preparación y gestión pueden comprometer la fiabilidad de los resultados. Otra de las dificultades radica en filtrar aquellos datos que ofrecen el mayor beneficio y ponerlos en un contexto significativo

En estos casos, es necesario implementar procesos para garantizar la calidad de la información a través de la limpieza, la validación y la estandarización. Otras soluciones pasan por concretar indicadores clave de rendimiento (KPI) relevantes, utilizar fuentes de datos confiables y actualizadas, además de recurrir a herramientas de extracción, transformación y carga para integrar y transformar los datos.

Ejemplos de casos de uso de Business Intelligence

En la actualidad, miles de empresas de todo el mundo de industrias tan variadas como el entretenimiento, el marketing o la medicina, están haciendo uso de la inteligencia de negocios para mejorar la toma de decisiones e impulsar sus operaciones.

Es el caso del sector financiero donde las herramientas de Business Intelligence están ayudando a detectar fraudes, evaluar el riesgo crediticio de los clientes, optimizar las carteras de inversión o analizar la rentabilidad de los productos financieros.

Las empresas logísticas son otras de las grandes beneficiadas de la implantación del BI. Gracias a estos procesos pueden monitorizar el desempeño de sus operaciones en tiempo real, detectar retrasos, optimizar rutas y gestionar mejor los tiempos de entrega.

En la industria del retail, la inteligencia de negocios permite analizar patrones de ventas, tendencias estacionales y predecir la demanda futura. Con esta información, pueden, por ejemplo, optimizar sus niveles de inventario o ajustar estrategias de precios.

Del mismo modo, los departamentos de marketing optimizan sus campañas al hacer uso del software de BI. Al conocer mejor el comportamiento y los datos de sus clientes, se pueden segmentar las audiencias y personalizar las campañas al máximo para mejorar el retorno de la inversión publicitaria.

Por su parte, las aerolíneas y cadenas hoteleras se han convertido en grandes usuarios de la inteligencia empresarial. Esta tecnología les permite desde controlar la capacidad de vuelos y la tasa de ocupación de habitaciones hasta establecer políticas de precios o planificar el trabajo de los empleados.

Otro de los sectores en los que interviene el BI es en el de la atención médica, facilitando la gestión de grandes cantidades de datos clínicos y operativos. Con el apoyo de las herramientas y procesos de Business Intelligence se agilizan los diagnósticos, los recursos se distribuyen de forma más óptima y la atención a los pacientes mejora.

Y estas son solo algunas de las múltiples aplicaciones que ofrece el Business Intelligence al mundo de los negocios. Pero no son las únicas, ni mucho menos. Estas tecnologías están en pleno auge y son la llave para convertir los datos en poder real para las empresas.