A mediados del siglo XIX, el mundo sucumbía ante la fiebre del oro. Miles de personas se desplazaron por diferentes puntos del planeta, sobre todo en áreas de América, Australia y Sudáfrica, en busca de ese preciado tesoro.
Hoy en día, el verdadero oro ya no se encuentra en el corazón de ríos y montañas. El oro del siglo XXI se halla en las profundidades de las enormes bases de datos almacenadas por miles de empresas de todo el planeta. Y es la tecnología del Big Data la encargada de desentrañar esos grandes volúmenes de datos, darles sentido y convertirlos en información útil para los negocios.
Sin duda, las herramientas y estrategias de Big Data ya están transformando las decisiones empresariales, permitiendo planificar y operar sobre lo que antes solo eran intuiciones y ahora es información factible. ¿Quieres saber cómo? Te lo contamos.
El impacto del Big Data en la toma de decisiones empresariales
El origen del Big Data comienza con la explosión de la cantidad de datos que hemos generado desde el inicio de la era de Internet. Hoy en día, casi todas las acciones que realizamos dejan un rastro digital.
Si te detienes a pensar en ello, generamos datos constantemente. Cada vez que nos conectamos a Internet estamos produciendo nuevos datos. Al igual que cuando llevamos nuestros teléfonos inteligentes equipados con GPS, nos comunicamos con nuestros conocidos a través de las redes sociales, utilizamos aplicaciones de mensajería o hacemos compras.
Pero no solo los consumidores, sino que las propias máquinas también crean datos (recuerda, son dispositivos “inteligentes”) que se unen a la gran maraña de información que el Big Data se encarga de procesar.
Para que te hagas una idea, cada persona produce 102 MB de datos cada minuto, según el informe Data Never Sleeps 11.0 publicado por Domo. Este flujo cada vez mayor de información significa que ahora podemos utilizar los datos de maneras que hace años eran inimaginables.
Y todo ello gracias al análisis de Big Data, que ayuda a obtener información procesable a partir de datos sin procesar con tecnologías tan innovadoras como el aprendizaje automático (machine learning), el aprendizaje profundo (deep learning) la inteligencia artificial generativa, el análisis predictivo o las redes neuronales.
Y esto supone una auténtica revolución para el mundo de los negocios, facilitando una gestión de operaciones mucho más eficiente y eficaz. Tanto es así que las empresas actuales ya pueden predecir con una precisión casi milimétrica en el proceso de segmentación de mercado querrán comprar y cuándo lo harán.
Esto libera un potencial ilimitado, transformando la toma de decisiones estratégicas fundamentadas en datos concretos. Este es, con certeza, el principal valor que el Big Data ofrece a las organizaciones actuales: la capacidad para facilitar una toma de decisiones más inteligente, ágil y precisa, casi en tiempo real.
La incertidumbre desaparece cuando la tecnología del Big Data entra en escena. Estas herramientas ofrecen a los líderes empresariales información detallada sobre aspectos tan diversos como el comportamiento de los consumidores, las tendencias del mercado y los patrones de la industria, permitiendo anticipar los cambios, minimizar los riesgos, identificar oportunidades y adelantar a los competidores.
Más allá de favorecer el proceso de toma de decisiones efectivas para la empresa basadas en evidencias, el Big Data también tiene impacto en la eficiencia operativa. Al monitorizar y analizar en directo los procesos empresariales, es posible determinar ineficiencias o cuellos de botella que ralentizan los resultados para implantar medidas correctivas con rapidez.
Los flujos de trabajo se optimizan, al igual que la asignación de recursos, con el consiguiente ahorro de costes. En definitiva, las empresas ganan en productividad, agilidad y ahorro para concentrar sus esfuerzos en innovar y crecer.
Principales herramientas y tecnologías de Big Data
El poder fundamental del Big Data reside en su enorme tamaño, lo que hace que las técnicas tradicionales de procesamiento de datos sean inadecuadas. Para aprovechar todo su potencial, la industria tecnológica ha creado diferentes proyectos de código abierto que brindan acceso libre y transparente a soluciones actualizadas.
Estas herramientas de Big Data son clave para gestionar y analizar grandes conjuntos de datos con eficacia. Se pueden categorizar de acuerdo con las funcionaldiades que incluyen y el objetivo que persiguen. Y entre ellas podemos distinguir sistemas de almacenamiento, marcos de procesamiento, herramientas de análisis, proveedores de la nube, plataformas de visualización, bases de datos NoSQL o soluciones de inteligencia empresarial.
Esta arquitectura de software y sistemas está diseñada para almacenar, organizar, procesar, analizar y gestionar grandes cantidades de datos en tiempo real. Estos datos proceden de fuentes muy diversas como sitios web, redes sociales, dispositivos IoT (Internet de las cosas), registros de clientes, aplicaciones ERP (planificación de recursos empresariales) u otras plataformas digitales. Gracias a ellas podemos explorar tendencias económicas, descubrir patrones y predecir eventos futuros.
Algunas de las tecnologías de almacenamiento más empleadas en la actualidad son Hadoop y Spark, ambos desarrollados por Apache y que, a menudo, se utilizan de forma conjunta. Hadoop es una plataforma de software de código abierto basada en Java que almacena datos (estructurados, semiestructurados y no estructurados) y ejecuta aplicaciones en clústeres de hardware de uso general.
Por su parte, Spark es un sistema de procesamiento de código abierto que utiliza el almacenamiento en caché y la ejecución optimizada de consultas para realizar análisis ágiles sobre datos de cualquier tamaño. Esta característica clave aumenta significativamente el rendimiento y hace que Apache Spark sea ideal para gestionar tareas de procesamiento de Big Data a gran escala.
Industrias que ya aplican estrategias de Big Data
El incalculable potencial del Big Data ya ha provocado transformaciones profundas en múltiples industrias. Estos son algunos de los sectores que ya están mejorando al calor del Big Data.
Salud
La atención sanitaria ya enfrenta de por sí múltiples desafíos como el aumento de costes, las instalaciones saturadas o una mayor presión para ampliar la cantidad de pacientes que se atienden cada día.
A estos desafíos se une el hecho de que este sector genera enormes conjuntos de datos a diario con información distribuida en múltiples sistemas que albergan información personal, datos clínicos o comunicaciones con pacientes, entre otros.
Los centros sanitarios, además de garantizar la privacidad de estos datos, deben gestionarlos para mejorar los resultados de sus pacientes y ofrecer experiencias superiores, algo que sería imposible sin la intervención de las herramientas de Big Data.
Gracias a estas tecnologías se puede, por ejemplo, desarrollar nuevos medicamentos para mejorar la calidad de vida o realizar análisis predictivos que ayuden a detectar enfermedades de forma temprana o incluso evitar muertes.
Comercio minorista
Ya no compramos y vendemos como antes. Los comercios minoristas, tanto los que operan en el canal offline como online (sobre todo estos últimos), ya se están subiendo al carro del Big Data para comprender mejor a sus clientes y diseñar propuesta personalizadas.
Programas de fidelización, transacciones con tarjetas de crédito, comportamiento en sitios web y aplicaciones móviles, interacción en redes sociales, comunicaciones por correo electrónico o historiales de compras, entre otros, constituyen interacciones de enorme valor que ofrecen a las empresas una visión de 360º de su audiencia.
Con esta información en su mano, son capaces de pronosticar la demanda, predecir tendencias, perfeccionar su estrategia de precios y llegar a sus clientes en el tiempo y la forma más adecuados.
Industria manufacturera
No podemos negar que los datos desempeñan un papel crucial en los procesos de fabricación actuales. Su análisis a través de soluciones de Big Data permite a las empresas visibilizar de extremo a extremo los procesos de producción, las métricas de la cadena de suministro u otros factores que influyen en la productividad y los resultados obtenidos.
La incorporación de sensores a la maquinaria y el equipamiento son un caso de uso del Big Data. Estos sensores capturan datos valiosos que ayudan a controlar el estado y la eficiencia de esas máquinas. También pueden ayudar a localizar posibles problemas de mantenimiento, prevenir tiempos de inactividad y evitar reparaciones costosas.
Banca y finanzas
Otro de los sectores que más datos generan es el financiero, un volumen de información que ya se calcula en petabytes (el equivalente a un millón de gigabytes). Estos datos, con las herramientas de Big Data adecuadas, se pueden utilizar para anticipar los comportamientos de los consumidores y ayudar a las empresas de servicios financieros a tomar mejores decisiones (como inversiones o préstamos), además de crear productos y servicios relevantes personalizados para sus clientes.
Por ejemplo, el análisis de Big Data puede evaluar los precios de las acciones junto con las tendencias sociales, los factores económicos y el panorama político que podrían afectar al mercado de valores. Esto permite procesar solicitudes de préstamos, evaluar posibles inversiones y calcular el riesgo con mayor seguridad.
Del mismo modo, los datos han contribuido a detectar y prevenir el fraude con tarjetas de crédito, aumentando así la seguridad de las transacciones.
Logística y transporte
Se ha llegado a afirmar que, en un futuro no muy lejano, los almacenes y centros de distribución funcionarán de forma autónoma con una mínima interacción humana. Hasta que este momento llegue, si es que lo hace, no podemos negar que las tecnologías de Big Data han impactado con fuerza en este sector.
Por ejemplo, en el transporte, las empresas ya están recopilando y analizando datos telemáticos de sus vehículos para ajustar el comportamiento al volante, mejorar el mantenimiento de los vehículos y perfeccionar las rutas logísticas. El objetivo es lograr tiempos de llegada más rápidos y un mayor rendimiento de combustible. Asimismo, en los almacenes, los sensores y las cámaras controlan los niveles de stock optimizando las cadenas de reabastecimiento.
Un horizonte de desafíos de la mano del Big Data
El futuro hacia una gestión empresarial fundamentada en datos no está libre de retos a los que las organizaciones deben plantar cara para sacar todo el provecho que las tecnologías de Big Data ofrecen.
Y uno de los desafíos más complejos que plantean los datos masivos es proteger este vasto conjunto de conocimientos que los negocios ya están almacenando. Estos repositorios son caldo de cultivo para los ciberdelincuentes, amenazando no solo la integridad y la reputación de las empresas, sino también su rentabilidad ante el pago de multas millonarias.
Las filtraciones y violaciones de datos están a la orden del día. Tan solo en 2022 en España se registraron más de 374.000 delitos informáticos, según cifras del OEDI.
Por este motivo, los reglamentos como el RGPD son cada vez más duros con estas situaciones y exige a las organizaciones garantizar la privacidad y seguridad de la información. Para ello, las empresas se han de poner las pilas en materia de ciberseguridad, activando las medidas de protección necesarias.
Otro de los retos es la integración de los datos que se complica ante la diversidad de fuentes de las que se obtiene la información y la variedad de formatos existentes. Integrar estos flujos de datos tan variados en un sistema coherente es complejo.
Para superar este obstáculo, las empresas deben apostar por la adopción de herramientas adecuadas diseñadas para extraer datos de múltiples fuentes, transformarlos a un formato estandarizado y cargarlos en un repositorio central.
Los altos costes que conlleva la implementación de soluciones Big Data en el negocio, junto a la falta de profesionales cualificados para manejar estas tecnologías, también representa una barrera importante para muchas organizaciones.
Priorizar la innovación, la digitalización, la implantación de las TI (tecnologías de la información) y la capacitación en la materia, junto con el desarrollo de habilidades técnicas de gestión en el mundo digital, dentro de los presupuestos es la clave para vencer esta limitación.
Un futuro basado en datos
La realidad es clara, los datos ya son el activo empresarial más relevante de cualquier negocio que quiera continuar siendo competitivo en el panorama actual. De hecho, las empresas que ya se alimentan completamente de datos se encuentran entre las más exitosas del planeta. Basta con echar un ojo a grandes corporaciones como Apple, Amazon, Netflix, Etsy, Microsoft, Shein, Airbnb, Spotify o Google —que ya sabe más de nosotros que nuestra propia familia—.
Con todo esto en mente, ¿qué conclusión podemos extraer? Sencillamente que, para prosperar en el mercado digital y global que hoy predomina, adoptar soluciones de Big Data es imperativo.
La cantidad de información generada por las empresas de todos los sectores no tiene precedentes. Y solo aquellas que pueden extraer rápidamente información útil y precisa de sus datos, serán las que obtengan una ventaja competitiva y triunfen en el futuro.
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