5 Factores de Éxito de IKEA

Los 5 factores del éxito de IKEA

La estrategia empresarial de Ikea ha convertido a esta compañía sueca en el minorista de muebles para el hogar más grande de todo el mundo. En 2019, Ikea operó desde 433 tiendas distribuidas en casi medio centenar de países de cuatro continentes diferentes (Europa, Asia, América y Oceanía). Según datos que publica la propia compañía. ese mismo año, sus ventas superaron los 41,3 mil millones de euros.

Conocer de cerca el éxito de Ikea hace que se convierta en un referente y fuente de inspiración para cientos de empresarios y potenciales emprendedores interesados en replicar ese modelo en sus propios proyectos empresariales.  Por ello, en el MBA de la Cámara de Valencia analizar el caso Ikea forma parte de la metodología de aprendizaje de situaciones reales en escenarios favorables y otros adversos para aprender a gestionar de forma integral un negocio con resultados exitosos y sostenibles en el tiempo.

En este artículo, te trasladamos a la esencia de gestión de una empresa con reconocimiento global. ¿Cómo ha logrado Ikea dar vida a un imperio empresarial de tal magnitud distribuyendo sus productos a lo largo y ancho del planeta? Repasamos los 5 grandes factores que han llevado a la firma escandinava a la cima del éxito empresarial.

¿Cuáles son los factores detrás del éxito de IKEA?

La historia de Ikea dio comienzo en 1943 de la mano de Ingvar Kamprad y su filosofía se ha mantenido hasta hoy en día. Parte de esas directrices iniciales constituyen la base del triunfo de la corporación.

Sin duda, Ikea ha sabido accionar de forma correcta diferentes resortes hasta convertirse en una de las compañías con un liderazgo empresarial a nivel mundial. Vamos a ver cuáles son los principales factores que han motivado su éxito.

5 Factores de Éxito IKEA

#1 Precios ajustados

Desde el inicio, el fundador de Ikea tuvo claro que su negocio debía vender mobiliario con un diseño atractivo y de calidad a precios asequibles para la mayor cantidad de público posible. Desde entonces, los precios bajos han sido piedra angular de la idea de negocio de Ikea.

De hecho, el precio es tan importante para la estrategia de Ikea que realiza ingeniería inversa. La organización decide el precio objetivo al que quiere vender el producto en primer lugar, y después lo diseña y fabrica de tal forma que se ajuste a la tarifa fijada.

#2 Transformar problemas en oportunidades

A nivel psicológico, Ikea ha logrado transformar la mente del consumidor. Antes del nacimiento de Ikea, la compra de muebles se consideraba una inversión para, al menos, las siguientes dos décadas. Este concepto generaba ansiedad e indecisión en el cliente que debía valorar muy bien en qué piezas gastaba sus ahorros.

La compañía sueca dio la vuelta a este concepto fomentando la compra de mobiliario bien diseñado a precios muy asequibles, pero no especialmente duradero para ser desechados cuando se deteriorasen o, más probablemente, cuando los gustos, el estilo de vida o el nivel adquisitivo del cliente evolucionasen. En definitiva, Ikea logró democratizar el diseño y la compra de mobiliario.

De esta forma, liberó al cliente de esa presión de ver la adquisición de mueble como un ingente desembolso económico. Además, logró que los muebles baratos fuesen aceptados socialmente enfatizando en la idea revolucionaria de que los muebles baratos también podían ser elegantes, modernos y bonitos.

#3 Reducción de costes

Para mantener su política de precios baratos, la multinacional trabaja de forma directa con proveedores más económicos, compra materiales de fabricación en grandes cantidades y produce en masa un amplio volumen de muebles modulares planos RTA (Ready To Assemble) sencillos de fabricar con mano de obra mínima.

Por otro lado, Ikea utiliza las materias primas de forma eficiente, aplicando innovaciones técnicas y tecnología de automatización en los procesos de diseño, producción, distribución y comercialización para reducir al máximo la cantidad de desechos.

Del mismo modo, la marca minimiza los costes en transporte optimizando al máximo la logística con embalajes planos. Al contrario que la mayoría de empresas, que compran el embalaje que se adapte a sus muebles, Ikea diseña muebles que se adaptan a su embalaje.

Las cajas planas de Ikea están ideadas para reducir costes de envío y almacenamiento. A su vez, los almacenes y tiendas de la firma están diseñadas para almacenar de forma eficiente estos embalajes ocupando menos de la mitad del espacio de almacenaje requerido para muebles premontados de tamaño similar.

Tampoco hay que olvidar el enfoque Do It Yourself que reduce los gastos en logística y personal. El cliente es el que accede al almacén, localiza el producto y lo transporta hasta su casa. Una vez allí, realiza el autoensamblaje, un aspecto que, por otro lado, refuerza a nivel psicológico la estrategia de Marketing de Ikea inspirando el compromiso y la conexión del cliente con la compra.

#4 Experiencia de compra brillante

Ikea ha conseguido que el consumidor acuda a sus tiendas incluso sin que éste tenga necesidad de adquirir ningún producto. Ir a Ikea supone para el cliente una auténtica experiencia. El objetivo es atraer a un gran número de clientes y retenerlos en sus instalaciones durante el mayor tiempo posible.

¿Cómo lo logra? Con un diseño de tienda cuidado al milímetro, una exposición de productos pensada para inspirar al cliente a lo largo de todo el recorrido y una oferta de servicios pensada para el ocio como la cafetería (con su comida icónica y precios low cost) o el espacio para que los padres dejen a sus hijos. Así es como Ikea se gana a pulso el corazón de sus clientes y marca la diferencia frente a la experiencia de compra en cualquier otra tienda de muebles del mundo.

#5 Innovación constante

Ikea mantiene el firme compromiso desde sus inicios de renovar su negocio identificando vías de mejora y avanzando hacia ellas como formas de mantener su competitividad y crecimiento a través de la tecnología digital, la Inteligencia Artificial y el Big Data.

Parte de este proceso de innovación se centra en su estrategia de Marketing. Para desarrollarla, la marca conoce a la perfección los hábitos de consumo de su público objetivo, así como sus rutinas, deseos y anhelos. Ikea se esfuerza en conocer la vida en el hogar y en cómo puede mejorarla día a día para sus clientes.

Con toda esta información planifica su estrategia siempre en base a una comunicación eficaz y la apertura a nuevos enfoques de promoción y comercialización. Las ofertas continuas y la actualización permanente de su catálogo —estandarizado a nivel mundial con más de 9.000 referencias entre mobiliario y artículos de decoración— son parte de su estrategia.

La transformación digital y la venta online ha sido hasta hace pocos años una de las asignaturas pendientes de la compañía. A pesar de ello, Ikea tiene claro que el futuro es digital y está dedicando esfuerzos para adaptarse al nuevo modelo de mercado basado en el concepto omnicanal y personalizado donde el contacto del consumidor con la marca ya no se restringe al plano offline.

En conclusión, Ikea ha alcanzado el éxito manteniéndose firme a su filosofía original: tratar de mejorar la vida cotidiana de muchas personas sin comprometer el precio, el diseño, la calidad o el medio ambiente.

Para ello, siempre ha tomado como referencia las verdaderas necesidades del consumidor y ha creado sus productos en base a ellas. En este proceso de desarrollo nunca ha dejado de adaptar sus estrategias a las condiciones cambiantes del mercado y a las expectativas de sus clientes.

Los comentarios están cerrados.