Cuenta de Resultados

Qué es una Cuenta de Resultados

Uno de los conceptos esenciales en contabilidad financiera que debemos conocer y saber cómo hacer es la Cuenta de Resultados.

También conocida como Cuenta de Pérdidas y Ganancias, es una de las claves para el análisis financiero de cualquier negocio, al igual que el Balance de Situación o el estado de los flujos de caja.

Si eres empresario, emprendedor o te estás preparando para desempeñar funciones de responsabilidad en la dirección estratégica y financiera de una empresa, es importante que entiendas en qué consiste una Cuenta de Resultados en contabilidad y cómo te ayuda a entender la situación de tu negocio.

Desde el MBA de la Cámara de Valencia, te invitamos a adentrarte en estos conceptos de importancia para dominar y ejercer tus responsabilidades con mayor eficiencia en el ámbito empresarial.

Qué es la Cuenta de Resultados en una empresa

La Cuenta de Resultados es uno de los principales estados financieros que permite a la empresa conocer su evolución económica en un período de tiempo. Es decir, nos muestra todos los ingresos y costes de una empresa, normalmente durante el ejercicio fiscal.

Pueden darse dos posibles situaciones. Que la empresa tenga beneficios, o que se encuentre en pérdidas.

  • Beneficios (Ingresos > Gastos). Si la cuenta de resultados es positiva, aumenta el Patrimonio de los socios, que podrán decidir si quieren hacer reparto de beneficios o reinvertirlos en la propia empresa.
  • Pérdidas (Gastos > Ingresos). En cambio, si la cuenta de resultados es negativa o está en números rojos, el valor del Patrimonio Neto de la empresa se reduce.

También puede darse el caso de beneficio “cero”, es decir, que no hay ni beneficios ni pérdidas. La empresa se ha quedado exactamente igual que estaba al empezar el ejercicio, ha gastado lo mismo que ha ingresado.

Así, por tanto, la fórmula para calcular la Cuenta de Resultados de una empresa será:Fórmula Cuenta de ResultadoLas partes de la Cuenta de Resultados

La razón por la que la cuenta de resultados o cuenta de pérdidas y ganancias es importante para el análisis financiero es muy simple. Si conoces cuáles son las causas por las que los ingresos son más altos que los gastos, o se da el fenómeno contrario, tendrás un mayor conocimiento del estado financiero de la empresa y podrás tomar decisiones estratégicas que ayuden a mejorar la situación.

Aquí es inevitable distinguir entre 4 tipos de ingresos y gastos, que serían los siguientes:

  • Ingresos de explotación: son aquellos que proceden de la actividad económica habitual de la empresa. Aquí se incluyen los ingresos por ventas, así como también las subvenciones de capital.
  • Gastos de explotación: son los costes derivados de la actividad económica principal de la compañía. Aquí se incluyen las compras, los gastos de personal, los gastos de gestión, los impuestos, las amortizaciones, las variaciones de existencias en las mercancías y los servicios externos, entre otros.
  • Ingresos financieros: se refiere a los intereses que recibe una sociedad por sus operaciones financieras. Por ejemplo, si la empresa invierte en los mercados de renta fija o variable, si tiene Bonos del Tesoro, divisas o recibe de intereses de préstamos, todos los ingresos que se deriven de estas causas se contabilizan como ingresos financieros.
  • Gastos financieros: corresponden a los intereses que las empresas pagan a las entidades financieras, por ejemplo, si solicitan un préstamo o crédito a un banco o una cooperativa de créditos.

Tipos de Ingresos y Gastos

Si sólo tenemos en cuenta el resultado de explotación (Ingresos de explotación – Gastos de explotación), veremos cuáles son los resultados de la compañía teniendo en cuenta sólo aquellos ingresos y gastos que proceden directamente de su actividad.

En cambio, si nos fijamos en el resultado financiero (Ingresos financieros – Gastos financieros), podremos entender mejor qué impacto tienen las operaciones y actividades financieras de la empresa en sus beneficios o pérdidas en el ejercicio.

¿Es la Cuenta de Resultados un indicador suficiente para evaluar la rentabilidad de una empresa?

El resultado del ejercicio de una empresa puede arrojar una visión distorsionada de su eficacia operativa, si se analiza aisladamente. Una empresa puede estar en situación de pérdidas, pero eso no significa que no pueda ser rentable en futuros ejercicios fiscales.

Una de las razones por las que se produce esto, es porque las amortizaciones y el entorno fiscal de la empresa nos muestran gastos contables que a veces no están relacionados directamente con el funcionamiento del negocio.

Un indicador financiero que nos aporta una información menos sesgada es el BAAIT (EBITDA), que también podemos ver reflejado en la cuenta de pérdidas y ganancias. Este indicador recoge el resultado de la empresa, pero sin tener en cuenta los elementos fiscales y financieros, como los impuestos, los intereses, las depreciaciones y las amortizaciones.

De este modo, podemos comparar de manera más eficaz los resultados de dos empresas, teniendo una visión más fidedigna de su viabilidad y rentabilidad. Aunque una empresa pueda encontrarse en situación de pérdidas, si tiene un BAAIT positivo, cabe la posibilidad de aumentar su rentabilidad si mejoramos la gestión en lo que se refiere a nuestra estrategia financiera. Adoptando quizás una mejor política de fiscalidad y gestión de las amortizaciones y depreciaciones, se podrían conseguir resultados positivos.

No obstante, que una empresa tenga un BAAIT negativo, además de encontrarse en situación de pérdidas, nos estaría indicando que su viabilidad es muy cuestionable, porque la empresa no tiene capacidad de generar beneficios, independientemente de los factores externos y estructurales.

Conclusiones

Es importante tener en cuenta en cualquier caso que hay otros aspectos que no se consideran en el BAAIT. Por ejemplo, el BAAIT no nos muestra el grado de endeudamiento de la empresa, el grado de liquidez o el apalancamiento financiero, para lo que sería necesario estudiar también otros estados financieros.

Por tanto, debemos tener claro que tanto la Cuenta de Resultados en su conjunto como el BAAIT y otros indicadores financieros, como la ratio de liquidez, son elementos complementarios que nos ayudan a tener una imagen más clara de la viabilidad de un negocio, lo que nos ayudará como empresarios en la toma de decisiones.